El pasado viernes 13 de septiembre, la sección sindical CCOO-PDI de la Universidad de Sevilla registró formalmente petición de acción urgente por parte del equipo rectoral para la regularización del tránsito masivo de turistas al edificio de Campus Central y su lonja. Es un problema serio de seguridad, de gasto de recursos públicos y de convivencia que el rector no ha puesto nunca encima de la mesa en los últimos 3 años cuando el problema comenzó a agudizarse. La situación está llegando a límites inaguantables y entendemos que ya no es posible hacer política Rajoy y dejar que los problemas se resuelvan solos.

Es triste la situación en la que nos encontramos porque, sin ir más lejos, en el pasado viernes la prensa sevillana publica la adquisición del Cine Alameda para la construcción de un hotel. Es un hecho más que consuma la masificación turística en una ciudad donde la diversificación económica no llega a producirse. Los datos son demoledores. En 2018 nos visitaron 1.249.872 personas más que en 2008, pero en ese mismo periodo de tiempo solo se crearon 965 nuevos empleos en el sector. Los datos son igualmente malos cualitativamente hablando: una persona que trabaja en el sector turístico gana, de media, menos de 675€ al mes. Ni que decir tiene cómo está impactando esta falsa economía, nada productiva, en el bolsillo de los ciudadanos, y de nuestros estudiantes también. Mientras que la remuneración de los salarios ha crecido solo un 1,6% desde 2013, las rentas de alquiler se han disparado un 50%.

La Universidad de Sevilla no parece ajena a un efecto de gentrificación que ya ha apartado del acceso a la vivienda a muchos sevillanos del centro. Sevilla está invadida de turistas, lo cual no solo destroza la vida en los barrios a la par que desdibuja la identidad cultural y social de la ciudad, sino que también menosprecia la actividad cotidiana de una de sus instituciones más importantes, la Universidad de Sevilla. Nos preguntamos si nuestro edificio más emblemático será también alguna vez absorbido por alguna cadena de hoteles.

El edificio del Campus Central no puede ser considerado ya un centro de investigación y docencia. Se ha convertido en un acceso público a la Plaza de España, donde los grupos de guías turísticos “con paraguas” campan a sus anchas. Estas empresas, de dudosa reputación, incluyen en su oferta, la visita guiada a la Universidad de Sevilla. En el horario que va de 11:00 a 14:00 horas, el tráfico es insufrible. Al numeroso conjunto de personas, PDI, PAS y estudiantes, que a diario habitan el edificio, se unen miles de turistas que no paran de transitar desde la puerta del Rectorado hasta la de la Facultad de Filología, utilizando los servicios, cafetería, interrumpiendo la docencia, los exámenes e incluso accediendo a los despachos y laboratorios. Ni que decir tiene el grave riesgo que para la seguridad conlleva incrementar el número de personas dentro del edificio, con el añadido de la atracción de carteristas y descuideros que rondan en torno a los turistas. Son numerosos los robos producidos en los últimos meses en el edificio, sin entrar en otras consideraciones de mayor calado.

Este sindicato, como ya hemos dicho, le ha mostrado su indignación y su preocupación al Sr. Rector y le ha pedido que se siente con todas las partes (decanos de la Facultad de Filología y Facultad de Geografía e Historia, representantes sindicales y de los estudiantes, empresa de seguridad) para encontrar una salida a esta situación, insufrible e inaceptable.

CCOO entiende el valor histórico del edificio, pero quiere aclarar a toda la comunidad, que el mismo no puede clasificarse como un edificio de interés turístico, como es el caso del edificio del Alcázar o de la Catedral, sino que más bien es un edificio público con una actividad muy definida y, por tanto, se categoriza más como el edificio del Ayuntamiento de Sevilla, el Palacio de San Telmo o el Parlamento de Andalucía. Todos ellos, de notable riqueza patrimonial e histórica, pero con un acceso exclusivo al personal en el horario laboral y con visitas guiadas reguladas y siempre con reserva.

En la sección CCOO-PDI de la US estamos elaborando un documento de propuestas en el que incluimos las sugerencias de todos los agentes implicados. En CCOO seguiremos en diálogo con las dos facultades implicadas, con PDI, PAS y estudiantes para encauzar todas las propuestas que de ellos surjan y simplemente servir como agente canalizador para la resolución de un problema de graves consecuencias en seguridad, agotamiento de recursos y convivencia.

 

¡¡ No entendemos cómo nuestro equipo de gobierno no pone en valor la relevancia económica y social real que tiene la universidad pública. Somos, o deberíamos serlo, referentes del cambio en la sociedad, deberíamos apostar por transferir el saber que inunda nuestros espacios al exterior, en lugar de convertirnos en la nota discordante en nuestro propio entorno. Seguiremos trabajando por dar relevancia a la actividad que realizamos y no cejaremos en el empeño hasta que cada espacio de esta universidad se respete como un entorno de aprendizaje, de conocimiento y de ciencia !!