Celebramos un año más el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Estamos en un momento de la historia en que la economía predomina en el mundo del trabajo, lo que implica, entre otras cuestiones, que hoy la precariedad y la pobreza siguen teniendo rostro de mujer. Es necesario un cambio en su organización y en la sociedad, y en este proceso las mujeres tenemos una oportunidad para hacer oír nuestra voz como uno de los colectivos más discriminados en la historia.
Es cierto que se van observando tímidos avances en la inclusión de los valores de igualdad, pero todavía queda mucho camino que recorrer, para superar la cultura patriarcal y de la rentabilidad económica, donde la mujer sufre las consecuencias y tiene poco que decir. Las mujeres jóvenes, por la imposibilidad de acreditar experiencia profesional, son abocadas a contratos de prácticas, y de becarias, que les impide tener planes de futuro y generar proyectos vitales. Las mujeres mayores, sobreviven con una pensión que apenas cubre sus necesidades básicas. Las mujeres adultas se ven relegadas a contratos temporales, a largos horarios y sueldos más bajos. Además, en la mayoría de los casos, teniendo que decidir entre un trabajo y el cuidado de menores, mayores y enfermos, junto con la atención del hogar.
Desde la sección sindical de CC.OO. te animamos a salir a la calle el domingo 8M, unirte a las convocatorias y actos que con motivo del día de la mujer trabajadora se celebran, a buscar elementos que refuercen la unidad en esta reivindicación, y a comprometernos a continuar dando pasos, mujeres y hombres trabajadores de la Universidad, para que la igualdad efectiva y afectiva sea una realidad, en nuestra Universidad, en nuestro entorno más cercano, y en todos los ámbitos de la sociedad.
Feliz y reivindicativo Día Internacional de la Mujer Trabajadora.




















