CCOO analizará la DESREGULARIZACIÓN de las CONDICIONES DE TRABAJO y VULNERACIÓN DE DERECHOS de las/os trabajadoras/os en el curso 2020-2021
LAS UNIVERSIDADES SE HAN NEGADO A LA NEGOCIACIÓN Y AL ACUERDO POR EL MOMENTO
Los Consejos de Gobierno de las Universidades Públicas Andaluzas han aprobado unilateralmente directrices que, desde CCOO, entendemos transgreden meros criterios académicos y la adaptación de la enseñanza y docencia universitaria y sus titulaciones ante a las exigencias sanitarias causadas por la COVID-19, negando la negociación y el acuerdo con los Órganos de Representación del Personal Docente e Investigador hasta el momento.
Tampoco han atendido la petición de negociación solicitada a mediados de mayo por CCOO que exigió la Convocatoria Urgente de las Mesas Sectoriales de Universidad en Andalucía para negociar «la nueva normalidad en las Universidades» alertando que no permaneceremos impasibles ante la desregulación de las condiciones de trabajo e imposición de medidas y resoluciones en ausencia de diálogo y de negociación.
Así, el 24 de junio CCOO solicitó con carácter urgente la convocatoria extraordinaria de la CIVEA (Comisión de Interpretación, Vigilancia, Estudio y Aplicación del Convenio Colectivo) para la negociación de las condiciones de trabajo del próximo curso 2020/2021, dada la modificación sustancial que sobre las mismas se derivan en los nuevos escenarios docentes previstos por las Universidades Públicas de Andalucía. Estamos pendientes de la convocatoria de la CIVEA que debería celebrarse en la primera quincena del mes de julio.
NO SON MEROS CRITERIOS ACADÉMICOS NI UNA SIMPLE ADAPTACIÓN DE LA ENSEÑANZA UNIVERSITARIA
La obligación impuesta por los Consejos de Gobierno de adoptar un escenario de enseñanza o docencia multimodal (también denominada híbrida, combinada o bimodal), en ausencia de un estado de confinamiento y la imposición de la captación de imagen y voz, así como la retransmisión de una lección oral por los profesores desde las instalaciones de la universidad sin el consentimiento explícito del docente se traduce en una modificación sustancial del sistema de trabajo. También es obvio que el escenario multimodal supondrá un esfuerzo extra, esto es una carga de trabajo adicional, derivada de la adaptación de la docencia por parte del profesorado y el requerimiento de la virtualización parcial o total del contenido de las asignaturas.
Ante una nueva situación de confinamiento, la docencia virtual total, tiene que ser reconocida como teletrabajo, y por tanto tiene que estar negociado y regulado. A no ser que sea impuesto por un nuevo estado de alarma, esta forma de trabajo es un derecho, pero no una obligación. Se debe realizar una valoración de las condiciones de trabajo que tiene el profesorado en su casa y una evaluación de los riesgos laborales. En los casos contemplados en el Plan MECUIDA, exigiremos el derecho de adaptación de jornada y/o reducción de la misma durante el escenario no presencial.
También exigiremos que la carga de trabajo no aumente en la transición entre los escenarios previstos: presencial, híbrido y no presencial. Todo esto sin entrar a valorar los textos normativos que regulan los aspectos descritos anteriormente, pudiendo incluso atentar contra los derechos de los trabajadores y las trabajadoras.
LA UNIVERSIDADES PÚBLICAS ABANDONAN DE MANERA AISLADA LA DOCENCIA PRESENCIAL
Mientras que, en el sector privado, la Universidad Loyola comenzará el próximo curso de manera 100% presencial, las Universidades Públicas Andaluzas adoptan la hoja de ruta de la Junta de Andalucía y asumen un inicio de curso no presencial que las debilita aún más. Nos preocupa enormemente la pérdida de alumnado que pueda sufrir la Universidad Pública en pro del incremento de alumnado en la Privada, particularmente en el primer curso de los grados pues lastrará el número de matriculaciones de los cursos venideros. Destacar que el sector del alumnado se ha pronunciado en múltiples foros demandando una enseñanza exclusivamente presencial.
Las Universidades Públicas también se distancian de la realidad de otros sectores afines de nuestra sociedad con poblaciones de la misma franja de edad tanto en el sector del alumnado como del profesorado, compartiendo un mismo riesgo, como es el caso de las Enseñanzas de Régimen Especial donde, por el contrario, se ha adoptado un único modo docente presencial en ausencia de confinamiento.
MEDIDAS DE PREVENCIÓN FRENTE A DISTANCIAMIENTO
En las Universidades Públicas Andaluzas no se sostiene la aplicación ambigua del artículo 9 del Real Decreto-ley 21/2020, de 9 de junio, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria por la COVID-19 respecto a los centros docentes. En su forma más estricta, se nos exige mantener una distancia de seguridad de, al menos, 1.5 metros. En otras ocasiones, con objeto de adquirir las competencias y resultados del aprendizaje establecidos en las memorias RUCT de las titulaciones, las clases prácticas en grupos reducidos requieren la interacción del alumnado, siendo imposible el mantenimiento de la distancia mínima de seguridad.
Por ello es necesario el re-acondicionamiento de los espacios docentes y otras instalaciones universitarias así como la adopción de medidas complementarias para satisfacer las medidas de higiene adecuadas, prevenir los riesgos de contagio y potenciar la docencia presencial en la Universidad Pública.
¡DEFIENDE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA PRESENCIAL!
Sección Sindical CCOO-PDI de la Universidad de Sevilla




















